ALAJUELA, Costa Rica — En Costa Rica, se estima que más de 1.000 animales silvestres son extraídos ilegalmente de sus hábitats cada año para ser traficados hacia mercados internacionales, ser vendidos como mascotas o agregados a colecciones privadas.
Como parte de sus esfuerzos para abordar esta situación, la organización de bienestar animal Humane World for Animals Costa Rica, en conjunto con la Comisión Nacional de Seguridad Ambiental, la cual está conformada por el Ministerio Público, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el Ministerio de Seguridad Pública y el Ministerio de Ambiente y Energía, realizaron una serie de talleres para las autoridades encargadas del manejo de animales silvestres rescatados o decomisados en casos de tráfico ilegal.
En total, 150 funcionarias y funcionarios participaron en los talleres que abordaron temas como la correcta manipulación de los animales silvestres, la protección humana y animal durante el manejo de los mismos, las diferentes herramientas que se utilizan en el proceso, primeros auxilios para vida silvestre, entre otros.
“Esta es una capacitación muy importante para nosotros que estamos en el campo, porque es una situación que vivimos día a día. Resulta clave tener las herramientas para decomisar un animal silvestre, rescatarlo, saber cómo y con quiénes coordinar para poder ponerlo a salvo. Por ejemplo, en la zona norte donde trabajo, hemos tenido que atender casos que involucran iguanas, tucanes, perezosos, y es muy importante estar preparados”, dijo Tatiana Hurtado, oficial de la Fuerza Pública.
Además de la Fuerza Pública, los talleres involucraron a funcionarios de la Policía de Fronteras, la Policía Turística, el Servicio Nacional de Guardacostas, el Servicio de Vigilancia Aérea, el Ministerio de Ambiente y Energía, el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), el OIJ, el Ministerio Público, la Dirección General de Aduanas, y Correos de Costa Rica.
Andrea Borel, directora ejecutiva de Humane World for Animals Costa Rica, dijo: “El tráfico ilegal de vida silvestre representa, no solo una amenaza para los ecosistemas y la biodiversidad, sino también maltrato y estrés para los animales que son extraídos de sus hábitats para ser comercializados ilegalmente. Cuando las autoridades logran detener estos actos ilegales, resulta vital que conozcan cómo manejar adecuadamente a los animales decomisados para reducir su sufrimiento y aumentar las posibilidades de que puedan volver al medio silvestre mediante la correcta rehabilitación en los centros de rescate autorizados”.
Olman Mora Navarro, contralor ambiental del Ministerio de Ambiente y Energía, señaló: “La capacitación en temas relacionados con la vida silvestre es fundamental para mejorar la actuación de las autoridades judiciales, policiales y otros representantes institucionales que atienden incidentes, ya que fortalece su capacidad para identificar un incumplimiento legal o un delito consumado, conduciendo el proceso hacia una instancia judicial que pueda sancionar a los culpables. Además, a través de estos procesos formativos, los funcionarios adquieren conocimientos técnicos sobre identificación de especies, normativas ambientales vigentes, manejo adecuado y seguro de especies vulnerables, y las evidencias necesarias, lo que permite intervenciones más eficaces y ajustadas a la ley”.
Estos talleres, que se realizaron con la colaboración de especialistas del Rescate Wildlife Rescue Center (anterior ZooAve), forman parte del proyecto “Mejora de la capacidad de Costa Rica para combatir el tráfico de vida silvestre”, financiado con fondos de la Oficina Internacional de Asistencia Antinarcóticos y Cumplimiento de la Ley (INL), del gobierno de los Estados Unidos de América, que es administrado por Humane World for Animals, en coordinación con la Comisión Nacional de Seguridad Ambiental de Costa Rica.
Humane World for Animals trabaja en países de todo el mundo para promover la coexistencia entre las personas y la vida silvestre. A nivel mundial, la organización promueve y apoya soluciones eficaces, basadas en la ciencia y centradas en la comunidad, para mitigar las interacciones negativas entre humanos y vida silvestre. Sus esfuerzos abarcan una amplia gama de especies y contextos, incluyendo elefantes en Sudáfrica, dingos en Australia, fauna urbana en América del Norte y Central, roedores en el Reino Unido, jaguares en Costa Rica, serpientes en la India, coyotes en Estados Unidos y muchos más, lo que refleja el compromiso de Humane World for Animals con soluciones adaptadas al contexto y a cada especie, que ayudan a que tanto las comunidades humanas como las de vida silvestre prosperen juntas.
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